Clínica de Psicología

En Centro Paréntesis te ofrecemos un espacio seguro donde expresarte sin juicio, comprender lo que te ocurre y aprender a afrontar tus dificultades desde el respeto y a tu propio ritmo.
Un lugar para parar, escucharte y empezar a construir nuevas formas de estar contigo y con el mundo.

Centro Paréntesis

Centro Paréntesis es un Centro de Psicología que nace con la intención de ofrecer un espacio seguro, donde puedas expresarte sin juicio, entenderte y aprender a afrontar tus dificultades desde el respeto y atendiendo a tus propios tiempos.
Creemos en una terapia para construir y reparar desde la calma, la comprensión y el cuidado. Un espacio donde puedas parar, escuchar qué te pasa y empezar a mirarte con mayor amabilidad.
El acompañamiento terapéutico está basado en una mirada cercana, integradora y respetuosa con la historia de cada persona. Entendemos la terapia como un proceso, en el que el vínculo, la seguridad y el ritmo son fundamentales para poder trabajar dificultades como la ansiedad, el trauma o la relación con la comida.
En Centro Paréntesis acompañamos a personas que sienten que algo les pesa, les duele o les limita, aunque a veces no sepan ponerle nombre.
Un espacio para parar, para comprender y para construir nuevas formas de estar contigo y con el mundo.

Mi forma de trabajar

Paso 1

Evaluación

La evaluación puede llevar varias sesiones, dependiendo de cada persona y del motivo de consulta. En este primer momento elaboramos un “mapa” que nos ayude a comprender qué te trae a terapia:
las dificultades actuales, la sintomatología, algunas experiencias de tu historia que pueden ser relevantes para el proceso y aquellas preguntas necesarias para que no queden aspectos importantes sin atender.

Paso 2

Objetivos terapéuticos

De forma conjunta, iremos definiendo los objetivos del proceso terapéutico. Hablaremos de qué esperas de la terapia, qué te gustaría trabajar y ajustaremos las expectativas para que sean realistas y acordes a tu momento vital.

Paso 3

Intervención

La intervención se adapta a cada persona y a sus necesidades, teniendo en cuenta todo lo trabajado en las fases anteriores. El proceso se construye de manera personalizada, respetando tu ritmo y acompañándote en cada paso.

Paso 4

Seguimiento y prevención de recaídas

A medida que el proceso avanza y los objetivos se van consolidando, el trabajo terapéutico se orienta a fortalecer los recursos adquiridos y a prevenir posibles recaídas. En esta fase se revisan señales de alerta, se refuerzan estrategias de autocuidado y se acompaña el cierre del proceso de forma progresiva y respetuosa.

Preguntas Frecuentes

Existen algunas señales que pueden indicar que es buen momento para pedir ayuda. A veces aparecen síntomas emocionales como tristeza persistente, cambios de humor sin una causa clara, irritabilidad o ansiedad. Otras veces se manifiestan a través de cambios en la conducta,
como el aislamiento, alteraciones en el apetito o en el sueño, dificultad para disfrutar de actividades cotidianas o pensamientos recurrentes que generan malestar. En definitiva, cuando sientes que lo que te ocurre te desborda, interfiere en tu día a día o te genera sufrimiento, iniciar un proceso terapéutico puede ayudarte a comprender qué está
pasando y a encontrar nuevas formas de afrontarlo.

La primera sesión es un espacio para conocernos y para que puedas explicar, con calma, qué te ha llevado a pedir ayuda. Hablaremos de lo que te preocupa, de cómo te sientes y de aquello que consideres importante compartir. No es necesario llegar con todo claro ni saber exactamente qué te ocurre; la sesión se adapta a tu ritmo y a lo que necesites en ese momento. También podrás plantear dudas sobre el proceso terapéutico y valorar si este espacio es adecuado para ti.

La duración de un proceso terapéutico varía según cada persona, sus necesidades y los objetivos que se planteen. No existen tiempos cerrados ni procesos iguales. La terapia es un camino que se va construyendo poco a poco, revisándose y ajustándose a lo largo del tiempo, siempre respetando tu ritmo y tu momento vital.

No. No es necesario estar “muy mal” ni contar con un diagnóstico para iniciar un proceso terapéutico. Muchas personas acuden a terapia cuando sienten malestar, confusión, bloqueos emocionales o simplemente la necesidad de comprenderse mejor. La terapia no es solo para momentos de crisis, también puede ser un espacio de prevención, cuidado y crecimiento personal.

No saber qué te pasa es, de hecho, uno de los motivos más habituales para empezar terapia. A veces solo se siente malestar, cansancio o una sensación de que algo no está bien. El proceso terapéutico te ayudará a poner palabras, comprender lo que te ocurre y darle sentido a lo que estás viviendo, sin necesidad de tener respuestas previas.

Sí. El proceso terapéutico es siempre una decisión personal y voluntaria. Puedes decidir pausar o finalizar la terapia cuando lo necesites.
En caso de cierre, se acompaña el proceso de forma progresiva y respetuosa, revisando lo trabajado y cuidando el final del acompañamiento.

Un espacio seguro para parar, comprender y cuidar de ti

Soy Sara Navarro Serrano, Psicóloga General Sanitaria (M-32958) y directora de Centro Paréntesis. Te acompaño en procesos de ansiedad, estado de ánimo, trauma y relación con la comida, desde un vínculo terapéutico basado en la calma, la comprensión y el cuidado.